Jornada Mundial de Oración por la Creación

Jornada Mundial de Oración por la Creación

En respuesta a la invitación del Papa Francisco para celebrar el Jubileo de la Tierra dentro del tiempo de la creación, cada 1 de septiembre celebramos la Jornada Mundial de la Oración por el Cuidado de la Creación, como lo ha hecho la Iglesia Ortodoxa desde 1989.

Como lo indica el Santo Padre Francisco: “La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebra anualmente, ofrece a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos.

 Esta jornada invita a todos los católicos a unirse a la iniciativa ecuménica y animar a los pastores a celebrar este tiempo, extendiendo a las comunidades católicas a cuidar la creación. Bajo esta línea, el Programa de Medio Ambiente y Ecología Integral de la Pastoral Social Cáritas Bolivia, año tras año realiza acciones en favor del medio ambiente, en esta ocasión la actividad que abrió este ciclo de acciones fue la Celebración Eucarística por el Cuidado de la Creación, presidida por Mons. Percy Galván – Arzobispo de la Arquidiócesis de La Paz. Quien, en su mensaje principal, invitó a todas las personas que participaron mediante las redes sociales y a todos los miembros de esta institución de la Iglesia, a comenzar este trabajo de cuidado y protección del planeta, por uno/a mismo/a, dando testimonio de vida con las acciones cotidianas. Acciones que van desde la limpieza y cuidado de todo lo que nos rodea, evitando entrar en una cultura del descarte o consumismo innecesario. De este modo se reflexionó sobre todo en cuanto al obrar de cada persona en beneficio de nuestra casa común y de todas las generaciones futuras.

 Sólo actuando juntos, a la luz de nuestra Iglesia y del Espíritu Santo, podremos avanzar. En el último tiempo, incendios han destruido bosques en la amazonia y Chiquitania, los glaciares se están derritiendo a un ritmo inimaginable, aumentando el nivel del mar, todos estos problemas comparten una solución importante: debemos emprender la “conversión ecológica” requerida por San Juan Pablo II, que el Papa Francisco expandió en la Encíclica Laudato Sí.

«Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten la alegría de la esperanza» (LS 244).