DÍA INTERNACIONAL DE LOS PARQUES NATURALES

Día Internacional de los Parques Naturales: protejamos nuestros parques para combatir el cambio climático.

Hoy 24 de agosto, celebramos el Día Internacional de los Parques Naturales. Esta fecha pretende conseguir que el ser humano respete todo lo que le rodea, en vista de que la destrucción de las zonas naturales traería consecuencias devastadoras para todos.

Bolivia tiene 22 parques nacionales, los cuales ocupan el 16,63% del territorio nacional. Las categorías que existen en la legislación boliviana son: Parque Nacional, Monumento Natural, Reservas de Vida Silvestre, Santuario Nacional, Área Natural de Manejo Integrado y Reserva Natural de Inmovilización.

El artículo 385 de la Constitución Política del Estado Plurinacional señala que las áreas protegidas constituyen un bien común y forman parte del patrimonio natural y cultural del país; cumplen funciones ambientales, culturales, sociales y económicas para el desarrollo sustentable.

De acuerdo al Reglamento General de Áreas Protegidas, los Parques Nacionales son áreas de protección estricta y permanente, de muestras representativas de ecosistemas o provincias biogeográficas y de los recursos de flora y fauna. Así como los geomorfológicos, escénicos o paisajísticos que contengan y cuenten con una superficie que garantice la continuidad de los procesos ecológicos y evolutivos de sus ecosistemas.

Sin embargo, el extractivismo, la exploración petrolera, la minería, la expansión de la frontera agrícola, la actividad hidrocarburíferas y megaproyectos que vinculan carreteras y represas hidroeléctricas constituyen grandes amenazas.

El 2013 el Gobierno anunció la decisión de abrir las Áreas Protegidas y parques nacionales a la actividad hidrocarburífera; lo que no dijeron es que un año antes, ya habían dispuesto alrededor de 24 millones de hectáreas como parte de la nueva frontera petrolera que comprende aproximadamente el 22% del territorio nacional y que se superpone sobre 11 de las 22 Áreas Protegidas.

Después de la promulgación del Decreto Supremo 2298, el cual reduce a un simple trámite administrativo el proceso de CONSULTA para actividades petroleras, se promulgó el Decreto Supremo 2366, e hizo el panorama más desolador. Pues este decreto vulnera los derechos y los esfuerzos por mantener una zona de protección ecológica.

Entre el 2019 y 2020, producto de los incendios en la Amazonia, Chaco, Chiquitania y Pantanal, Bolivia ha perdido alrededor de 10 millones de hectáreas de bosques y pastizales y más de 5 millones de vidas que han sido calcinadas, sin contar microorganismos.

A los graves incendios, se suman las terribles estrategias de la ampliación de la frontera agrícola que causa deforestación de bosques, los incentivos para la producción de bioetanol que lanzó el gobierno, que habilitaron el mercado interno de producción de biocombustibles (etanol y biodiesel), buscan que Bolivia deje de importar combustibles. Pero también causan preocupación ambiental porque se teme que aumenten la deforestación.

La irrupción de actividades extractivas pone en peligro la conservación de la biodiversidad, investigadores estiman que en las próximas décadas la flora y fauna de la Amazonía se reducirá en un 40%, sin que se instalen proyectos extractivos.

Por otro lado, según SERNAP, la tala indiscriminada e ilegal de árboles dentro y fuera de las áreas protegidas es permanente.

Pese a la pandemia, la deforestación persiste en la Amazonía y se incrementa el riesgo de atravesar nuevamente por incendios.

Por todo lo expuesto, el Programa de Medio Ambiente y Ecología Ambiental de la Pastoral Social Cáritas Bolivia, hace un llamado a cada individuo para proteger y cuidar los parques naturales, ya que la conservación y protección de todas las especies que se encuentran en ellos, ayudan a enriquecer la fauna y la flora. De allí que cuidar a la naturaleza, es sinónimo de cuidar al ser humano.

“El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos y no podemos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social” (Papa Francisco)