LA HORA DEL PLANETA

La Pastoral de Ecológica de Cáritas Bolivia se suma a la causa de “La Hora del Planeta”

 

LA HORA DEL PLANETA es una campaña mundial creada el 2007 en Australia, como símbolo de protesta y llamada de acción a los gobernantes para que tomen acciones frente al Cambio Climático. La campaña inició el 2008 en Bolivia, y a partir del 2015, la Pastoral Ecológica de Trinidad – Beni la impulsa.

Este sábado 27 de marzo participaran más de 188 países. Bolivia se suma a esta iniciativa apagando sus luces de 20:30 a 21:30, como un acto simbólico para combatir el cambio climático. La campaña enfoca sus actividades bajo la necesidad de tomar acciones inmediatas para enfrentar la Crisis Climática en la que se encuentra el planeta.

Asimismo, el Santo Pontífice Papa Francisco, nos llama a reflexionar sobre la necesidad inmediata de detener el deterioro de nuestra Casa Común y la biodiversidad para salvaguardar nuestra salud y bienestar integral. En la misma sintonía, la Pastoral Ecológica de la Pastoral Social Cáritas Bolivia, nos recuerda que debemos dejar de ignorar la crisis ambiental en la que nos encontramos, debemos elevar nuestras voces y exigir acciones inmediatas, debemos darnos cuenta que todas nuestras acciones cuentan, siendo muy importante el cambio de hábitos hacia una vida más sustentable.

Bolivia está entre los 10 países que más contribuyen al cambio climático, pues produce 25 giga toneladas de CO2 anuales como consecuencia de la deforestación de unas 350 mil hectáreas de bosques por año. Por cada boliviano, se deforestan 310 m2 anualmente. Es decir, que cada boliviano emite 14 toneladas de CO2, porque ya no cuenta con bosque para absorber el carbono. El 78 % de las emisiones de dióxido de carbono se generan por cambio de uso del suelo por agricultura e incendios. Los principales causantes son la industria ganadera y la minería ilegal. Del 70% al 90% de la contaminación del aire en las áreas metropolitanas proviene del parque automotor. Solamente el 0,025% del agua en el planeta es potable. La industria agroalimentaria utiliza el 70% de agua dulce disponible en el planeta, 20% para las industrias y 10% para consumo humano. Solamente 23 de los 337 municipios del país cuentan con un relleno sanitario, los otros 314 son considerados botaderos, siendo grandes focos de contaminación y proliferación de enfermedades. Aproximadamente 30% de los botaderos en Bolivia se encuentran a orillas de los ríos, provocando la contaminación de sus aguas y que pueden afectar a los cultivos como a la salud de las personas.

En la Encíclica “Laudato Si”, sobre el cuidado de la Casa Común, el Papa Francisco también se refiere a estos efectos negativos y a la importancia de tomar acciones en favor del cuidado de nuestra casa común: “… Pero muchos síntomas indican que esos efectos podrán ser cada vez peores si continuamos con los actuales modelos de producción y de consumo. Por eso se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente, por ejemplo, reemplazando la utilización de combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable”. Efectos inmediatos: sequias, inundaciones, calores extremos, reducción de la calidad del aire, proliferación de enfermedades respiratorias.

En este marco, Pastoral Social Cáritas Bolivia ve necesario que el país centre sus políticas por la defensa del medio ambiente, que cada año se está deteriorando y los efectos pueden ser irreversibles. Todos debemos actuar y proteger nuestra Casa Común a través del cambio de hábitos que repercuten contra el medio ambiente. Debemos ser más conscientes de nuestras acciones, tales como: hacer uso eficiente de la energía eléctrica, la disminución y clasificación de los residuos sólidos, evitar el derroche del agua, utilizar un transporte menos contaminante, etc.

El año pasado, tras el apagado de luces de “La Hora del Planeta”, hubo una reducción de demanda de energía eléctrica 6467,72 MWh a nivel nacional, equivaliendo una reducción de 3233 toneladas de CO2. Cáritas Bolivia invita a toda la población a unirse a esta buena causa apagando las luces mañana 27 de marzo, de horas 20:30 a 21:30.

 

“La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”