DÍA MUNDIAL DE LA REDUCCIÓN DE EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO

GENERANDO CONCIENCIA EN EL CUIDADO DE NUESTRA CASA COMÚN: 28 de ENERO – DÍA MUNDIAL DE LA REDUCCIÓN DE EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO

27/01/2021.- Este día se celebra el Día Mundial por la Reducción de CO2, con el objetivo de crear conciencia sobre el cambio climático global, especialmente sobre la disminución de gases de efecto invernadero. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó este día para tomar decisiones en beneficio del cuidado ambiental y para impulsar el desarrollo y aplicación de políticas de reducción en emisiones de gases. Entre otras medidas, se plantea mejorar el manejo de fuentes de energía renovables, el cambio a combustibles más limpios, mayor eficiencia de los procesos de combustión y modificar las tendencias de consumismo y la industrialización que agravan el problema. Por este motivo, es importante sensibilizar a los habitantes de nuestro planeta sobre el cambio climático y los impactos ambientales que ocasiona.

Su Santidad, el Papa Francisco, en la Encíclica Laudato Si, establece que el calentamiento tiene efectos sobre el ciclo del carbono. Crea un círculo vicioso que agrava aún más la situación, y que afectará la disponibilidad de recursos imprescindibles como el agua potable, la energía y la producción agrícola de las zonas más cálidas, y provocará la extinción de parte de la biodiversidad del planeta. El derretimiento de los hielos polares y de planicies de altura amenaza con una liberación de alto riesgo de gas metano y la descomposición de la materia orgánica congelada podría acentuar todavía más la emanación de dióxido de carbono. La contaminación que produce el dióxido de carbono aumenta la acidez de los océanos y compromete la cadena alimentaria marina. Si la actual tendencia continúa, este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos y de una destrucción sin precedentes de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos nosotros. (LS N° 24).

El Protocolo de Kioto fue creado para reducir las emisiones de gases de efecto (GEI) invernadero que causan el calentamiento global. Es un instrumento para poner en práctica lo acordado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que es reducir de la atmósfera los siguientes gases: vapor de agua, dióxido de carbono, metano, óxido de nitrógeno y ozono. Por otro lado, la XV Conferencia de las Partes sobre cambio climático (COP18) ratificó el segundo periodo de vigencia del Protocolo de Kioto desde enero de 2013 hasta diciembre de 2020, para que los gobiernos establezcan leyes y políticas para cumplir sus compromisos ambientales. En Bolivia, la Ley de N° 1988 de fecha 22 de junio de 1999 ratifica este compromiso.

El Acuerdo de París es un tratado internacional sobre el cambio climático que tiene como objetivo limitar el calentamiento mundial a una cifra por debajo de 2 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales. Bolivia a través de la ley N° 835, de 17 de septiembre de 2016, ratifica el “Acuerdo de París”.

En el caso de Bolivia, si bien las principales fuentes de emisiones de dióxido de carbono provienen de la deforestación, representando más de un 80% de las emisiones totales, se producen más de 11.500.000 toneladas de dióxido de carbono al año por la venta de diésel y gasolina, el consumo de electricidad y GLP, lo que representa aproximadamente 2 toneladas de dióxido de carbono por persona al año. Como sociedad civil estamos en la obligación de exigir voluntad política para cumplir como Estado el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de Paris, pero sin lugar a dudas estamos a tiempo de cambiar nuestro estilo de vida y cuidar nuestro planeta como Don de Dios para todos. La conciencia sobre el cuidado de la casa común empieza desde el núcleo más reducido en la sociedad: la familia.

“La reducción de gases de efecto invernadero requiere honestidad, valentía y responsabilidad, sobre todo de los países más poderosos y más contaminantes” (LS 169)