ENTREGA DE ALIMENTOS ASILO DE ADULTOS MAYORES EN ORURO

EL HOGAR DE ANCIANOS “LA SAGRADA FAMILIA” DE ORURO RECIBIÓ AYUDA HUMANITARIA DE LA RED DE CARITAS

26/10/2020.- En este tiempo de pandemia en el que las condiciones económicas de salud de muchas personas se han visto afectadas, el asilo de ancianos “La Sagrada Familia” de Oruro, que trabaja desde hace 108 años gracias a la caridad de los orureños y del compromiso de las religiosas que atienden el albergue, y que otorgan cobijo a 87 adultos mayores entre mujeres y varones con edades que oscilan entre los 73 a 98 años, recibieron la ayuda de esperanza de la Red de Caritas.

La Pastoral Social Cáritas Bolivia en coordinación con la Pastoral Social Cáritas Oruro llevo ayuda humanitaria para enfrentar la pandemia, en el marco del proyecto CRF28-2020 “Mitigación del impacto del COVID-19 en Casas de Acogida de Adultos Mayores en Bolivia” financiado por Cáritas Internationalis, como parte de la Red Mundial de Caritas y del Dicasterio para el Humano Integral.

Se pudo entregar alimentos como leche en polvo, frutas y hortalizas, además de cereales de diversos tipos para complementar la nutrición de las personas adultas mayores. Asimismo, insumos de higiene e insumos de bioseguridad y medicamentos esenciales para la atención de esta población vulnerable. Cabe destacar el gran aporte de la entrega de medicamentos relacionados con otras dolencias que padecen los adultos mayores y no sólo aquellas preventivas de COVID 19.

Toda esta ayuda se completó además con la realización de un diagnóstico y atención psicológica que permitió evidenciar los estados de salud anímicos de las personas adultas mayores. Los resultados informaron que el 20% de las mujeres y 18% de los hombres están sufriendo estados de depresión severa. Cabe resaltar que por el estricto protocolo de cuidado de las religiosas este hogar no se contagió de COVID 19, aunque si efectos en el estado de los adultos mayores.

Finalmente se identificaron las necesidades psicológicas y problemas emocionales, personales y sociales que se manifiestan en los grupos. Los resultados de la intervención que incluye valoraciones de cada persona, permiten descubrir las fortalezas de la persona, las habilidades o capacidades que deben ser reforzadas y las actividades que se deben realizar para garantizar la estabilidad emocional de esta población vulnerable.

“Tuve sed y me diste de beber, tuve hambre y me diste de comer” (Mt. 25,35)