DOS AÑOS CONSTRUYENDO PUENTES DE SOLIDARIDAD PARA LOS MIGRANTES EN BOLIVIA

05/08/2020.- La Iglesia Católica en Bolivia, respondió a la preocupación del Papa Francisco ante el drama de la migración forzada y el éxodo venezolano con el lanzamiento del proyecto Puentes de Solidaridad el año 2018, con el apoyo financiero de la Papal Foundation y las gestiones del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede y la Nunciatura Apostólica en Bolivia.

 

A dos años de implementación del proyecto, a través de la Pastoral de Movilidad Humana de la Pastoral Social Caritas Bolivia, los resultados reflejan que se ha logrado el objetivo de promover el desarrollo humano integral del migrante, en cada etapa que le toca vivir: salida, tránsito, llegada y retorno.

 

En Bolivia se llegaron a atender a 4.192 migrantes extranjeros, a través de las 5 Casas de Acogida y los 3 Centros de Atención de las diferentes Jurisdicciones. Se destaca la atención a migrantes venezolanos (55,5%), colombianos (4,6%), argentinos

(2,8%), peruanos (1,7%), cubanos (1,6%), nigerianos (1,4%), haitianos (1,2%) y brasileros (1,1%), entre las nacionalidades más destacadas.

 

El perfil migratorio especialmente venezolano, es de una precariedad alarmante, especialmente de las niñas, niños y adolescentes, quienes fueron privados del derecho a la educación, salud y recreación. Muchos de ellos nacieron en el camino, sintiendo en sus dos o tres escasos años de vida, el dolor del hambre y del frio de la carretera o la calle.

 

Pero también el proyecto Puentes de Solidaridad llegó a 1.069 personas inmigrantes nacionales, especialmente del área rural.

 

La ejecución del proyecto se realizó en cinco ciudades: La Paz, El Alto, Santa Cruz, Tarija, Cochabamba y tres fronteras: Desaguadero, Guayaramerin y Cobija. Los servicios brindados fueron en salud, vestimenta, alimentación, material de aseo, transporte, asistencia en documentación y regularización migratoria, hospedaje y equipamiento de bioseguridad, en el último tiempo, para sobrellevar la pandemia.

 

Sin embargo los resultados cuantitativos del proyecto no son lo más importante frente al sin número de horas compartidas escuchando las experiencias de vida de los migrantes, sus sueños y esperanzas, pero sobre todo la fe puesta en que vendrán días mejores. Esta valiosa experiencia, se comparte en el presente Documento de Sistematización 2018 – 2020 del proyecto Puentes de Solidaridad: https://drive.google.com/file/d/1PVJwN_qai3goZCACU4ULpGqWv1iCqP6a/view

 

«Si son muchos los que comparten el sueño de un mundo en paz, y si se valora la aportación de los migrantes y los refugiados, la humanidad puede transformarse cada vez más en familia de todos, y nuestra tierra verdaderamente en casa común».

Papa Francisco