ENTREGA DE ALIMENTOS CARCELETA PANDO

La Cárcel más grande Pando con más de 350 privados de libertad recibe alimentos e insumos de higiene para combatir la Pandemia del COVID 19

12/05/2020.- La Pastoral Social Cáritas Bolivia institución de la Iglesia Católica como parte de las acciones de ayuda humanitaria en este tiempo de crisis sanitaria hizo entrega de alimentos e insumos de higiene y limpieza, en la carceleta de Villa Busch del departamento de Pando.

En coordinación con la Pastoral Social Cáritas Pando y el apoyo financiero de Caritas Española, se hizo entrega de una provisión de alimentos de primera necesidad como ser arroz, azúcar, harina, jaboncillos, papel higiénico, detergentes, y otros  implementos propios de hombres y de mujeres.

De acuerdo a los datos proporcionados por la Dirección de Régimen Penitenciario de Bolivia, este Centro Penitenciario alberga aproximadamente a 360 personas privadas de libertad 350 varones y 10 mujeres, hay presencia de adultos mayores, discapacitados y algunos niños.

Son muchas las carencias de las personas privadas de libertad y los recintos carcelarios merecen mayor atención y cuidado, no solamente por ser espacios de confinamiento, sino porque muchos de ellos viven años en estos centros, esta es una respuesta solidaria que nos demanda la realidad actual ante esta emergencia sanitaria y nos llama a estar junto a los más desprotegidos y vulnerables.

Es importante señalar que la Pastoral Social Caritas Bolivia a través de su Pastoral Carcelaria tiene una presencia en las cárceles de Bolivia por más de 30 años de servicio, constituyéndose en una respuesta a la Doctrina Social de la Iglesia en su compromiso de trabajar por el pobre.

Finalmente se hace un llamado a las autoridades gubernamentales y atender a este grupo poblacional, mejorando las condiciones de infraestructura y acceso a servicio sanitarios y de salud. También a la asistencia jurídica en especial en casos con detención preventiva.

“Porque tuve hambre, y me diste de comer; tuve sed, y me diste de beber; era forastero, y me acogiste; estaba desnudo, y me vestiste; enfermo, y me visitaste; en la cárcel, y viniste a verme.” Mt.25, 35-36